Colecciones Solidarias, una iniciativa de la Asociación Cuca de Llum

El concepto

Cuca de Llum significa luciérnaga en catalan.

Emma es nuestra pequeña luciérnaga. Cuando todo era oscuridad en nuestros corazones ella solita empezó a hacer lucecitas en forma de sonrisas y lleno nuestras vidas de cientos y cientos de carcajadas. Y con toda esa energía decidimos ayudar a todas las familias que pudiéramos. Porque, pese a disfrutar de un sistema sanitario que es un referente en medio mundo, nada es perfecto. Y los bebés que nacen con parálisis cerebral (o cualquier otra discapacidad) necesitan un esfuerzo económico superior al de un bebé normal. El desarrollo del cerebro, las habilidades motoras y cognitivas y su crecimiento emocional no van al mismo ritmo que la mayoría de bebés. Por eso los primeros años de vida son absolutamente determinantes. Desgraciadamente el estado no puede cubrir todas las terapias, equipamiento y tratamientos necesarios para sacar el máximo potencial de estas personitas.

Las colecciones

Las Colecciones Solidarias nacen en la mente de Patri, la madre de Emma. El proyecto se basa en vender complementos de bebé hechos a mano para recaudar fondos para familias de niños con discapacidad. Estos complementos se producirán con telas personalizadas para cada uno de los niños, según su personalidad, gustos o su forma de ser. Emma, por ejemplo, se vuelve loca con la música. Desde bien pequeña, la primera forma en la que conectó el mundo fué con sus emociones al escuchar según qué canciones. Por eso, su colección llevará una preciosa tela multicolor con notas musicales.

Cada colección se venderá durante seis meses y, pasado este tiempo, el 100% de los beneficios será entregado a la familia. Por ahora, por capacidad de producción, solamente convivirán tres colecciones a la vez, pero en el futuro, si tenemos más manos que ayuden esperamos ampliar este número

Patri, donde todo empieza

Tras ser madre por segunda vez y descubrir que Emma había nacido con parálisis cerebral, la empresa donde Patri trabajaba quebró y se quedó sin empleo, sin prestaciones y sin un futuro profesional demasiado claro. Pero eso no podía ser el final, ni mucho menos. Patri sabía que tenía mucho que hacer por el mundo y tras descubrir las enormes dificultades asociadas a tener un hijo con discapacidad tuvo la genial idea de las Colecciones Solidarias. Pero claro, para eso hay que saber coser…y no me refiero a zurzar un descosido o hacer un dobladillo, me refiero a diseñar patrones, coser cremalleras y combinar varios tipos de tela en una sola pieza.

Tras interminables jornadas con Emma de terapias, consultas y biberones Patri no tenía más que las últimas horas del día, cuando se está más cansado, para escudriñar internet y enseñarse a si misma todas las técnicas necesarias para sacar adelante su proyecto. La pandemia trajo consigo la necesidad de llevar mascarilla, que fueron las primeras ventas de Patri y el empujón definitivo para poner en marcha esta maravillosa iniciativa.

Y que nadie se equivoque, el futuro de esta emprendedora es brillante, como la sonrisa de Emma. Como cientos de luciérnagas en una noche de verano.

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Nacho, el marido de Patri.

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